Si tienes hijos o has ido al dentista recientemente, seguramente habrás oído hablar del flúor. Se aplica en clínica, está en muchos dentífricos y hay tabletas para niños. Pero también genera dudas: ¿es seguro? ¿sirve para adultos? ¿qué cantidad es la adecuada? En Adur Klinika queremos resolver estas preguntas con claridad, porque el flúor es una herramienta preventiva muy valiosa cuando se usa bien, y merece que se entienda correctamente.
¿Qué es el flúor y cómo actúa sobre los dientes?
El flúor es un mineral natural presente en el agua, en el suelo y en muchos alimentos. En odontología se utiliza porque tiene una capacidad demostrada para reforzar el esmalte dental, que es la capa más externa y protectora del diente, y para dificultar el proceso de desmineralización que provoca la caries.
Las bacterias presentes en la boca se alimentan de los azúcares que consumimos y producen ácidos como subproducto. Esos ácidos atacan el esmalte y van ablandándolo, iniciando el proceso de la caries. El flúor actúa de dos formas: por un lado, hace que el esmalte sea más resistente a esos ataques ácidos; por otro, ayuda a remineralizar las zonas donde el esmalte ya ha empezado a debilitarse, especialmente si la lesión está en fases muy iniciales.
¿Es igual para niños que para adultos?
No exactamente. Las necesidades y la forma de uso varían según la edad y el estado de salud bucodental de cada persona.
En niños: la prevención con flúor es especialmente importante durante la infancia porque es cuando los dientes definitivos están formándose y erupcionando. Un esmalte bien mineralizado desde el principio es mucho más resistente a la caries a lo largo de la vida. En la clínica aplicamos barniz de flúor o gel fluorado con una frecuencia que adaptamos a cada paciente, y orientamos a los padres sobre qué dentífrico con fluoruro es el adecuado para cada tramo de edad.
Es importante saber que los niños pequeños no deben tragar el dentífrico, ya que el consumo excesivo de flúor durante el desarrollo dental puede producir fluorosis, que se manifiesta como manchas blancas en el esmalte. Por eso la cantidad de pasta que se pone en el cepillo debe ser pequeña y siempre supervisada.
En adultos: aunque los dientes ya están formados, el flúor sigue siendo útil. En personas con alta actividad de caries, boca seca, tratamientos de ortodoncia o que están en tratamiento oncológico, la aplicación clínica de flúor puede ser una parte importante del plan preventivo. También en adultos mayores, donde la recesión gingival deja expuestas superficies radiculares más vulnerables.

Tipos de flúor que utilizamos en Adur
En nuestra clínica dental en Donostia y Arrasate trabajamos principalmente con dos formatos de aplicación profesional:
Barniz de flúor: es la forma más habitual en niños. Se aplica directamente sobre la superficie del diente con un pequeño pincel, se adhiere y libera flúor de forma controlada durante horas. El proceso es rápido, indoloro y muy bien tolerado por los niños.
Gel o espuma de flúor de alta concentración: se usa en adultos con riesgo elevado de caries. Se aplica con cubetas durante unos minutos y proporciona una dosis concentrada de fluoruro al esmalte.
La frecuencia de aplicación la determinamos en función del riesgo de caries de cada paciente. No es lo mismo un niño con buena higiene y sin antecedentes de caries que un adulto con boca seca crónica o con aparatología fija de ortodoncia.
¿El flúor del agua corriente es suficiente?
En España, el agua del grifo no está fluorada de forma generalizada como en otros países, aunque puede contener trazas naturales dependiendo de la zona. El agua mineral embotellada también varía mucho en su contenido. Por eso no se puede asumir que el agua del grifo cubre las necesidades de flúor, y es importante consultar con el dentista cuál es la estrategia más adecuada para cada paciente, especialmente en niños.
El flúor como parte de una estrategia preventiva global
El flúor es una herramienta importante, pero no actúa solo. En Adur siempre lo integramos dentro de una estrategia preventiva más amplia que incluye la dieta, la técnica de higiene, las revisiones periódicas y, en el caso de los niños, también los selladores de fisuras, que protegen las zonas más vulnerables de los molares.
Nuestra área de odontopediatría en Donostia y Arrasate está pensada precisamente para acompañar a los más pequeños desde sus primeras visitas, con un enfoque cercano, sin miedos y con mucha prevención. Creemos que un niño que aprende a cuidar su boca desde pequeño lleva esa cultura de salud dental toda la vida.
Habla con nosotros sobre la prevención de tu hijo o tuya
Si tienes dudas sobre el uso del flúor, sobre el dentífrico más adecuado para tus hijos o sobre si necesitas una aplicación profesional, pregúntanos en la próxima visita. En Adur Klinika nos gusta explicar y acompañar, no solo tratar. Puedes contactarnos en nuestra página de contacto o llamarnos al 943 290 904 (Donostia) o 943 799 560 (Arrasate).



0 comentarios